Este es un estilo bastante grotesco y no es sorprendente que no se encuentre a menudo hoy en día. Se desarrollan deliberadamente las raíces sobre la superfice del suelo, lo que se puede conseguir de varias maneras. El método más fácil es obligar al árbol a que crezca profundamente en una mezcla de suelo abierta y suelta. Las raíces principales se pueden trabajar como si estuvieran encima de una roca. La poda repetida de las puntas de las raíces principales a exponer acabará por estimular el crecimiento de las raíces fibrosas en los puntos de corte. Se debe levantar todo el sistema radiar de vez en cuando para examinarlo y asegurarse de que se está desarrollando de la manera apropiada. Cuando las raíces principales han engrosado suficientemente e pude levantar el sistema radiar para su trasplante. Las raíces principales a exponer deben cultivarse de forma que crezcan sobre la superficie del suelo, dejando solamente las raíces fibrosas finas que lo anclen al recipiente.
El estilo de raíces expuestas en bonsai recuerda en parte a árboles que crecen en manglares salobres en los trópicos. Las portuberancias de las raíces de los árboles de manglar se alzan muy por encima del nivel del suelo y del agua y sugieren los miembros alargados de algún pesado animal prehistórico. Otra variante menos grotesca del estilo de raíces expuestas es alquel en el que las raíces crecen apelmazadas juntas para formar una masa sólida. Estas raíces apelmazadas pueden, en su momento, unirse dando la apariencia de un viejo tronco nudoso.
ISHIZUKI (En o sobre roca)
Las rocas han sido siempre una arte integral de la tradición en bonsai. Se debe a que los chinos incorporaban piedras en sus jardines y diseños de bonsai desde la antigüedad. Los chinos, desde el emperador al campesino, habían estado siempre obsesionados por las piedras.
Las rocas utilizadas hoy en día en bonsai todavía intentan simbolizar montañas o un escenario montañoso, aunque son menos espectaculares de lo que eran antiguamente.
El estilo de raíz sobre pidra técnicamente es muy difícil de conseguir. Pueden necesitarse muchos años para que las raíces aprisionen fuertemente una piedra antes de que se pueda considerar un bosnsai correcto con raíces sobre piedra. Generalmente se comienza este tipo de bonsai cubriendo una piedra con las raíces de un árbol joven. A continuación las raíces se atan a la piedra con cinta de plástico o alambre. Árbol y piedra se plantan juntos en un suelo rico y profundo haciendo que las raíces crezcan hacia abajo. Se deja crecer el árbol en el suelo durante cinco o seis años sin molestarlo. Se deben inspecionar las raíces cada dos años, pero no se debe desenterrar el árbol.
Una vez llegado el momento de hacerlo, se deben reducer algunas de las ramas superiores para que no quede desequilibrado. Si tras la inspección se observa que las raíces han aprisionado bien la piedra se saca el árbol del suelo y se cortan las raices incluyendo las pricipales. Ahora se puede plantar el árbol en una bandeja profunda de cultivo durante ortro par de años para poder dar a las ramas superiores la forma deseada. Un bonsai con raíces sobre piedra necesitará unos diez años para formarse. De ordinario se utilizan las especies mas, vigorosas ya que todo el proceso lleva menos tiempo. Los arces de Bürguer son una buena elección para el estilo de raíces sobre piedra. A veces se utiliza el pino blanco japonés, pero se tarda mucho más tiempo. En teoría, naturalmente, se puede cultivar cualquier árbol en este estilo de raíces sobre piedra. Es simplemente una cuestión de paciencia.
Este estilo representa a un árbol caído, del cual las ramas laterales se han convertido en árboles. Es un fenómeno bastante frecuente en la naturaleza. En Bonsái, es un estilo no demasiado utilizado, puesto que, al nacer todos los troncos de la misma línea, no permite muchos juegos visuales.
| Volver |